Director de Inspección y Normatividad de Antonio Menendez es denunciado ante el Órgano Interno de Control por faltas administrativas.
Opinión por: El Guardian
Director de Inspección y Normatividad expidió permiso, Toño Menéndez lo ocultó y Cabildo lo desconocía…
Existe un hecho documental que el Ayuntamiento de Ahome no puede seguir ocultando ni minimizando: mientras en la sesión ordinaria de Cabildo del 28 de mayo de 2026 se afirmó públicamente que el estacionamiento de la Bodega Aurrera, frente al Hospital General, carecía de autorizaciones y debía regularizarse, seis meses antes —el 5 de noviembre de 2025— la Dirección de Inspección y Normatividad ya había expedido el permiso número 017 para su funcionamiento y la autorización de tarifas. Esa contradicción no es un error burocrático: es una falta de respeto al Cabildo y a la ciudadanía.
El permiso fue firmado y emitido por el titular de la Dirección de Inspección y Normatividad. Es él quien debe responder primero: ¿con qué facultades autorizó el cobro de tarifas si el Reglamento de Estacionamientos Públicos de Ahome establece que esa atribución corresponde al Cabildo? Si rebasó sus funciones, actuó al margen de la ley. No se trata de un descuido: se trata de emitir un acto administrativo que beneficia a un particular sin cumplir el procedimiento establecido.
Pero la responsabilidad no termina ahí. El presidente municipal sustituto, Antonio Menéndez, no puede deslindarse. Fue él quien, ante los regidores, sostuvo que el 19 de mayo se habían dejado actas para invitar a los responsables a regularizarse, asegurando que ni siquiera contaban con permiso de obra. Si el permiso 017 ya existía desde noviembre de 2025, ¿por qué el alcalde dio información falsa al Cabildo? ¿No tenía conocimiento de lo que emitía su propia dependencia? ¿O prefirió ignorarlo? Ambas opciones son graves: o no controla su administración, o consintió la irregularidad.
No es aceptable que, cuando un funcionario de su confianza comete una irregularidad, el alcalde se escude en “no saber”. La complacencia también es responsabilidad política. Si Cossío Pacheco expidió un permiso sin facultades, y el alcalde lo permitió y luego ocultó esa información ante el Cabildo, ambos tienen cuentas que rendir.
El administrador del estacionamiento, por su parte, ha negado haber recibido las actas del 19 de mayo. El Ayuntamiento debe acreditar la notificación con documentos fehacientes, no con declaraciones. Si no hay constancia, se confirma que se actuó con ligereza, o peor, con intención.
El Órgano Interno de Control no puede quedar callado. Ya existe una denuncia contra el director de Inspección y Normatividad; ahora debe investigarse también por qué el alcalde dio una versión contraria a los hechos documentados. Si se acredita que hubo extralimitación de funciones, omisión o información engañosa, las consecuencias deben alcanzarlos a ambos.
La ciudadanía de Ahome merece certeza, no versiones. Un permiso expedido en noviembre y negado en mayo no es un detalle: es una falta de Estado de Derecho. Antonio Menéndez debe responder por la administración que encabeza y por la información que dio al Cabildo. La complacencia del alcalde ante las irregularidades de su subordinado también es una responsabilidad que no puede ignorarse.
En Ahome ya basta de dobles discursos y de permisos que se contradicen con la realidad. Que se abra el expediente, que se revise cada firma y que cada quien asuma lo que le corresponde.



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