¡PACTO DE CRUELDAD ANIMAL! Los hilos que unen al Director del CCBA y a Thony Moyte, A.C., y su negocio redondo con el dolor animal.
Documentos oficiales revelan que el Director del Centro de Control y Bienestar Animal es socio de la Manada de Thony Moyte, A.C.; acusan uso de instalaciones públicas para beneficio de clínica privada.
LOS MOCHIS, SINALOA.— Una cloaca de proporciones alarmantes ha sido destapada en el municipio de Ahome. Este medio de comunicación tuvo acceso exclusivo a documentos oficiales notariados que exponen lo que parece ser una sombría y lucrativa red de complicidades entre el funcionariado municipal y particulares, operada bajo la noble fachada del rescate animal.
Las pruebas apuntan directamente al corazón del Centro de Control y Bienestar Animal (CCBA) de Ahome, una entidad pública que pagamos todos los ahomenses con nuestros impuestos, pero que hoy es señalada de servir como la “caja chica” y el quirófano privado de unos cuantos.
El Acta de la Vergüenza: El Director es Juez y Parte
La investigación de este medio confirma que los hilos del poder y el dinero se cruzan en una misma acta constitutiva. A través de fragmentos del documento oficial de la organización “Manada de Thony Moyte, A.C.” (los cuales se adjuntan a esta publicación con los datos sensibles debidamente testados por ley), se revela el flagrante conflicto de interés:
- La Presidenta: Juana Antonia Escalante Barreras (conocida rescatista).
- El Vocal 2: Ricardo Alberto Romo Ortega, de profesión veterinario y nada menos que el actual Coordinador del CCBA en Ahome.




¿Cómo puede el encargado de regular, vigilar y administrar los recursos públicos para los animales desvalidos de Ahome ser, al mismo tiempo, socio fundador de una asociación beneficiada?
La respuesta es simple y dolorosa: un presunto negocio redondo que ha permanecido oculto durante años.
Quirófano Público, Ganancias Privadas: El Descaro de “Chatita Vet”
Lo grave no es solo el contubernio en el papel. La investigación revela que la dueña de la mencionada asociación civil ha tapizado las redes sociales con publicidad descarada hacia una clínica veterinaria privada denominada “Chatita Vet”, promocionándola abiertamente como propiedad del Director del CCBA.
El escándalo mayúsculo estalla al revisar las imágenes publicitarias de dicho negocio privado: las fotografías del quirófano y los procedimientos de “Chatita Vet” coinciden de forma idéntica con las instalaciones del CCBA de Ahome.

La acusación es directa y criminal: el director, en presunto contubernio con la directiva de la A.C., ha estado vendiendo servicios veterinarios particulares utilizando el equipo, las instalaciones, el espacio y los insumos públicos que pertenecen a la ciudadanía. Mientras los animales callejeros carecen de atención digna, el equipo del pueblo se usa para inflar los bolsillos de un negocio privado.
¿Y las donaciones? Directo a cuentas privadas
Por si fuera poco, el entramado toca el dinero de la gente de buena fe. Fuentes cercanas confirman que una parte considerable de las donaciones económicas que la ciudadanía envía con el corazón en la mano para el beneficio de los animalitos rescatados por la mencionada figura civil, jamás ingresa a las cuentas oficiales de la Asociación Civil, sino que va a parar directamente a cuentas bancarias privadas.
Este medio de información advierte que esto es solo la punta del iceberg. Próximamente revelaremos las pruebas contundentes: transferencias bancarias y recibos de depósitos que demostrarán la ruta del dinero que nunca llegó a los albergues.
8 Años de Impunidad: El Negocio Perfecto
Al final del día, las preguntas que los ahomenses se han hecho durante casi una década comienzan a tener una respuesta clara y de tintes oscuros. ¿Por qué un director de área se ha mantenido inamovible en su puesto por más de 8 años a pesar del descontento social?
Hoy la sospecha es generalizada: tal vez no se trata de vocación de servicio, sino del resguardo de un millonario y redondo negocio que opera en la sombra, lucrando con la infraestructura municipal y la compasión por los animales. Las autoridades estatales y de transparencia tienen la palabra.



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