Jesús Estrada Ferreiro (Puesto 21): Expresidente Municipal de Culiacán
En la ruleta rusa que suele ser la política sinaloense, hay nombres que se escriben con lápiz y otros que se graban con cincel. Jesús Estrada Ferreiro pertenece, sin duda, a estos últimos. Colocar al polémico exalcalde de Culiacán en el Puesto 21 de nuestro ranking de los 30 perfiles más influyentes rumbo al 2027 no es una concesión gratuita ni un ejercicio de nostalgia; es el reconocimiento frío de que, a pesar de las tormentas legales y el exilio cupular, el abogado sigue siendo un actor indomable en el tablero estatal.
Para muchos, el 10 de junio de 2022 debió haber sido el acta de defunción política de Estrada Ferreiro. Aquel día, el Congreso del Estado aprobó un desafuero unánime que lo despojó no solo de la alcaldía que había ganado históricamente de forma consecutiva, sino también de su inmunidad. Cualquiera se habría replegado a los cuarteles de la vida privada a litigar su defensa. Estrada no. Él entendió que en política, cuando te cierran las puertas del palacio, el mejor refugio es la narrativa del perseguido.
Hoy, de cara a la gran batalla del 2027, el exalcalde opera bajo una premisa que sus adversarios suelen subestimar: el alto nivel de conocimiento de marca y un voto duro en Culiacán que, nos guste o no, se mantiene fiel a su estilo frontal y sin filtros. Su inclusión en esta lista se sostiene sobre tres realidades incómodas para el oficialismo.
Primero, su capacidad para encarnar el “voto de castigo”. Tras su ruptura definitiva con Morena y su posterior divorcio táctico con el Partido del Trabajo tras la aventura senatorial de 2024, Estrada camina hoy como un agente libre. Ya levantó la mano para la gubernatura y su sola mención en las encuestas altera los algoritmos de la sucesión. Sabe que el desgaste natural del poder estatal juega a su favor y que un sector del electorado busca, precisamente, perfiles disruptivos que no le tengan miedo al micrófono.
Segundo, el pragmatismo que hoy domina los pasillos de la oposición. El rumor —cada vez más sonoro en las mesas de café político— que vincula a Estrada Ferreiro con un posible cobijo del Partido Acción Nacional (PAN) ha dejado de sonar a utopía. En el papel, el matrimonio ideológico entre un viejo defensor de la izquierda y el blanquiazul parece un contrasentido; en la práctica, de cara al 2027, las matemáticas son frías. La oposición en Sinaloa padece una preocupante sequía de cuadros competitivos con estructura y arrastre popular en la capital. Estrada los tiene. Al compartir el mismo adversario político en el tercer piso de Gobierno, un sector del panismo empieza a ver en él al caballo de Troya ideal para fisurar la estructura rochista.
Jesús Estrada Ferreiro no es un sobreviviente pasivo; es un estratega de la fricción. Su posición 21 en este ranking refleja que, en la carrera que ya comenzó por Sinaloa, su figura promete ser el factor que rompa los pronósticos cómodos. La moneda está en el aire, y el exalcalde ya demostró que sabe cómo atraparla a mitad del vuelo.



Publicar comentario