Julio Berdegué — Exsecretario de Agricultura y Negociador del T-MEC
(Clasificación: Nacional-Sur / Bloque Empresarial y de Opinión)
El análisis de la influencia real en Sinaloa obliga, por rigor metodológico, a mirar más allá de nuestras fronteras geográficas y fijar la atención en las grandes ligas de la política nacional. Es precisamente bajo esta premisa que Julio Antonio Berdegué Sacristán corona nuestro ranking en la trigésima posición, operando como el gran broche de oro y el puente de vinculación definitivo entre el empresariado sinaloense y la cúpula del poder federal. Su inclusión en este peldaño obedece a una ponderación estratégica de su peso específico: si bien posee una de las trayectorias públicas y académicas más robustas de la entidad, el ejercicio de su poder no se desgasta en la coyuntura de la nota local, sino que se ejerce desde la arquitectura institucional de la federación y los mercados globales. Berdegué no necesita operar el territorio sinaloense para definir su rumbo; su influencia desciende desde el centro del país y las mesas de alta diplomacia, consolidándolo como un estratega indispensable para el futuro económico del estado.
Nacido en Escuinapa y miembro de una de las estirpes empresariales y turísticas de mayor arraigo y abolengo en el sur de la entidad, Berdegué Sacristán combinó desde muy joven el peso de su linaje familiar con una vocación científica impecable. Ingeniero agrónomo de formación, construyó una prolífica trayectoria académica internacional que lo llevó a ostentar maestrías y doctorados en prestigiosas universidades norteamericanas y europeas, especializándose en políticas agrícolas, el combate a la desigualdad territorial y el desarrollo de economías rurales. Esta dualidad entre la alta dirección técnica y una profunda conciencia social marcó el sello de su carrera, permitiéndole transitar con naturalidad entre la investigación global y la acción institucional de alto impacto.
En el terreno de los hechos, esa pericia técnica lo transformó en un activo cotizado por los más altos organismos internacionales, destacando su labor como Representante Regional de la FAO para América Latina y el Caribe, así como asesor de cabecera en la reconfiguración del campo en naciones sudamericanas. Su visión de soberanía alimentaria y planificación agraria no pasó desapercibida para la hoy presidenta Claudia Sheinbaum, quien le confió la coordinación del eje agrícola en los Diálogos por la Transformación durante su campaña, un trampolín natural que lo propulsó a la titularidad de la Secretaría de Agricultura y Desarrollo Rural (SADER) a nivel federal.
Tras conducir la política agropecuaria de la nación en un periodo marcado por la complejidad económica y las lógicas presiones de los sectores productivos, el sinaloense ha dado un giro estratégico hacia la diplomacia comercial. Su reciente incorporación a las mesas de alta negociación para la revisión del Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC) reconfigura y eleva su estatus de poder. Desde esa trinchera, Julio Berdegué se consolida como uno de los poquísimos sinaloenses con acceso directo al despacho presidencial y con la capacidad real de incidir en las macropolíticas que regirán las exportaciones, los aranceles y el dinamismo agroindustrial de su tierra natal.



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