Ausencia que habla, Inzunza Cázarez incumple y no acude al Senado.
Hace apenas unos días, el senador Enrique Inzunza Cázarez aseguraba públicamente que este miércoles estaría presente en la Cámara alta para atender sus responsabilidades y dar seguimiento a los temas legislativos. Sin embargo, hoy mismo informó a través de su cuenta de X que finalmente no asistirá, argumentando que no desea que su presencia sea motivo de “espectáculo” por parte de la oposición.
Desde la perspectiva ciudadana, esta decisión resulta decepcionante y poco congruente. Un representante popular tiene la obligación de estar donde debe ser, especialmente cuando su nombre y su gestión están en el ojo del huracán por acusaciones graves. Escudarse en la posibilidad de un debate político para no presentarse se interpreta, más que como prudencia, como una falta de voluntad para enfrentar el escrutinio.
Si su intención es defender su honor y aclarar su situación, el lugar idóneo es el recinto legislativo, no las redes sociales. Evitar el cara a cara solo alimenta las dudas y da pie a que crezcan las especulaciones. Al final del día, su ausencia hoy envía un mensaje claro: prefiere eludir el cuestionamiento directo antes que pararse firme ante quienes lo eligieron y exigir respuestas.



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