ANTONIO MENÉNDEZ BERMUDEZ DEL LLANO: ALCALDE SIN TABLAS, GOBERNANTE SIN CARA. QUEDA EN EVIDENCIA ANTE EMBAJADOR DE EE.UU.
Opinion
Por: Juan Francisco Lizarraga López @TRASFONDO
¡Se les cayó el circo! Y no fue por un terremoto, sino por la furia de un pueblo que ya no aguanta más. El evento de lujo programado para la colocación de la “primera piedra” del proyecto Pacífico Mexinol en Topolobampo terminó siendo un rotundo fracaso, y la responsabilidad directa de esta debacle política recae sobre los hombros del intruso quien hoy ocupa la presidencia municipal de Ahome.
Había invitados de altura: el Gobernador Rubén Rocha Moya, inversionistas extranjeros y nada menos que el Embajador de Estados Unidos en México, Ron Johnson, además de todo el aparato burocrático listo para la foto. Pero lo que no esperaban, o más bien, lo que Antonio Menéndez Bermúdez del Llano no supo prever ni contener, fue la enérgica reacción de los habitantes de la Bahía, Paredones y las etnias Yoreme-Mayo, quienes salieron masivamente bajo la consigna de “Aquí No”.

La realidad es dolorosa pero clara: el alcalde impuesto no tiene las tablas políticas necesarias para gobernar. Se demostró el día de hoy que carece de capacidad de diálogo, de sensibilidad social y, sobre todo, de autoridad moral para mediar entre los intereses empresariales y la legítima preocupación de los ciudadanos que velan por su salud, su entorno y la preservación de la flora y fauna.
Al ver el cerco humano y la indignación a flor de piel, la comitiva prefirió dar media vuelta y huir. Ni el Embajador, ni los empresarios, ni los funcionarios, ni el propio Meléndez Bermúdez del Llano se atrevieron a dar la cara. Prefirieron esconderse antes que enfrentar a un pueblo cansado de abusos y de ser ignorado.
La farsa de la “primera piedra”
Lo más vergonzoso de todo es el intento de engaño. Anunciaron una obra monumental, pero quisieron poner la primera piedra a kilómetros de distancia del lugar real donde se pretende construir la planta. ¿Por qué el miedo? ¿Por qué la simulación? Si el proyecto es legal y benéfico, como lo presumen, ¿por qué no iniciar exactamente donde va a estar y dar la cara ante quienes realmente habitan la zona?
La gente no se deja engañar. Lo que ven es una amenaza a su forma de vida, a sus recursos marinos y a su futuro. Tienen razón en gritar que esto representa una “muerte lenta y silenciosa” para la región.

Lecciones del pasado y realidad del presente
Para poner las cosas en contexto, basta recordar la gestión anterior. El Alcalde con licencia, Gerardo Vargas Landeros, fue capaz de sacar adelante proyectos de gran calado como la planta GPO. Queda claro que, por su capacidad de negociación y manejo político, él hubiera logrado avanzar con Mexinol sin mayores contratiempos. Lo que sucedió hoy fue, sin duda, una gran vergüenza para las autoridades actuales.
Tanto fue el desorden y la falta de control, que el propio Embajador Ron Johnson tuvo que externar su preocupación ante los medios. Manifestó claramente que el sector privado necesita certeza, seguridad y un entorno libre de corrupción para poder invertir. Sus palabras fueron contundentes: “Sin eso, las inversiones no avanzan”. Una lección que el alcalde en turno parece no haber aprendido.
Resistencia con sabor a mar
Ante la ausencia de gobierno y la falta de respeto, la comunidad ha decidido tomar cartas en el asunto. Para este domingo 25 preparan una muestra sin precedentes: llevarán la gastronomía y la riqueza del mar hasta donde sea necesario, incluso planean exhibirla en Alemania, para que los inversionistas vean con sus propios ojos lo que están a punto de destruir y, ojalá, recapaciten.
Mientras tanto, aquí seguimos con un alcalde que más que dirigir, parece estar de adorno. Un munícipe que no sabe contener una manifestación porque no se ha ganado el respeto, sino que llegó por imposición; y así le están yendo las cosas: sin rumbo y sin capacidad de respuesta.
La pregunta que hoy se hacen muchos es inevitable: ¿Estará realmente contento el Gobernador Rubén Rocha Moya con la “actuación” de su sustituto en la alcaldía? Porque hoy no solo falló ante el pueblo, sino que dejó en evidencia al municipio ante representantes internacionales.
La ecuación es simple: Primero la ley, primero el pueblo, primero la consulta. Mientras no exista una verdadera consulta previa, libre e informada, ningún proyecto tiene validez. Y mientras sigamos teniendo autoridades, cómo el Alcalde Menéndez, sin tablas que carece de experiencia, habilidad y capacidad para situaciones complejas y que le tienen miedo a la gente y que no saben gobernar, seguiremos viendo cómo se cae uno tras otro sus escenarios de simulación.



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